Canoas, armas y pesca de los Yámana
Los Yámana, primeros habitantes de la actual ciudad de Tierra del Fuego eran canoeros y pescadores, encontrando en esta costumbre el suministro de comida y el transporte entre las islas del Canal. Estos pobladores tenían en su dieta a los peces y moluscos, pero también los lobos marinos, de quiénes además de la carne utilizaban su grasa y piel.
Las canoas y las armas de los Yámana
Las canoas, pese a las tormentas frecuentes, le permitían a los yámana el desplazamiento entre los canales, pasando de manera sencilla de una isla a otra, posibilitando también el acercamiento a los lobos marinos en su hábitat natural.
En cuánto a su “arma” ellos utilizaban una que estaba diseñada primordialmente para la cacería en el agua, el cuál se complementaba con el transporte en las canoas. Eran arpones cuya punta se insertaba un mango, el cuál se desprendía en el momento de herir pero quedaba unida por una correa, reduciendo considerablemente el riesgo de rotura del hueso de la punta y además la posibilidad de huir a la presa. Si el lobo marino se escondía en las matas espesas de algas cercanas a la costa el mango se enredaba en ellas, si a éste se le llenaban los pulmones de agua y se hundía, el mango funcionaba como una especie de boya para localizar al animal.
Por su parte, los yámana contaban con otro tipo de arpón, con una punta de hueso atada fijamente al extremo del mango y uno de sus lados con muchos dientes recortados prolijamente. Eran utilizados para capturar pinguinos, peces grandes, etc. Estas herramientas eran menores que las que se usaban para cazar a los lobos marinos.
Eran muy hábiles con las hondas, las cuáles eran empleadas para apoderarse de las aves, aunque también conocían los arcos y las flechas, con los que cazaban guanacos, sin embargo no eran bien confeccionadas.
La pesca de los yámana
Si bien la pesca era una actividad constante entre los yámana, sus redes y líneas eran un tanto precarias y además no utilizaban anzuelo. Se trataba de un cordón hechos con tallos de cachiyuyos (muy resistentes) o con tendones trenzados, además de un guijarro poco trabajado que usaban como plomada. También empleaban un lazo hecho con rajas de canutos de plumas.
Las mujeres solían ser las encargadas de pescar en las canoas y se inclinaban en la borda esperando que algún pez engullera el cebo. Una vez que esto ocurría atraía a la presa para si tirando de manera suave de la línea, capturándolo antes de que saliera a la superficie. En el caso de capturar peces pequeños en los cardúmenes de las migraciones usaban cestos como redes, los cuáles colocaban a mano en el agua desde la canoa.

Los yámana pescaban y cazaban su alimento a bordo de canoas


