Pesca y recolección de alimentos de los yámana en Ushuaia
Los yámana fueron una tribu que vivió en lo que hoy es la ciudad de Ushuaia y sus alrededores, en las Costas del Canal Beagle, en el extremo sur del continente americano. Se caracterizaron por ser nómades, canoeros y pescadores, así como también por su gran capacidad para resistir las bajas temperaturas, las nevadas y los fuertes vientos.
En cuánto a su alimentación, solían comer peces, moluscos, mejillones y lobos marinos, que en esa época se encontraban en cantidad y no era necesario grandes esfuerzos para conseguirlos.
Pesca y recolección de los yámana
La pesca era muy practicada todos los días por los yámana pero no demasiado variada en especies marinas. En el Canal Beagle los peces son pequeños, con migraciones que llegan en verano y otoño, haciendo que esta práctica sea útil. Solían ingresar en esas estaciones grandes cadúmenes de sardinas, que eran perseguidas por otras especies mayores, proporcionando a los indígenas comida abundante.
Por su parte, la recolección de mejillones era permanente y sencilla, pero estos tenían poco valor nutricional. Obtener los mariscos no era algo dejado al azar o en relación a los factores climáticos, ya que podían ser tomados en cualquier momento (menos cuando había marea alta). Eran un componente de obtención segura para recuperar sus fuerzas y continuar.
A excepción de las bayas, los hongos y algunos mariscos (que se consumían crudos), los demás alimentos se cocinaban al fuego o apoyados en las brasas, no siendo completa su cocción.
Los lobos marinos en las costumbres de los yámana
La subsistencia de la tribu yámana era gracias a la caza de los lobos marinos, que para capturarlos no podían confiar en encontrarlos en la costa. Estos animales acostumbran reunirse en colonias de apareamiento durante varios meses, pero este sitio no estaba siempre al alcance de los aborígenes. Durante el resto del año pasan mucho tiempo en el agua, ya que en la tierra son asustadizos. La caza en esta superficie se daba en algunos meses, pero no era suficiente, por lo que se comenzó a utilizar la canoa como medio para llegar hasta sitios más lejanos y del arpón de punta ósea para alcanzar a las presas.
Ambos sexos se repartían la obtención de los alimentos. Era labor de los hombres la cacería de lobos marinos en la tierra, pero en el agua era en conjunto, ya que la mujer aproximaba la canoa a remo y el varón arrojaba el arpón al animal. Otra tarea masculina era cazar guanacos y aves, siendo la pesca y recolección de mariscos encargado a las del sexo femenino.

Los yámana se caracterizaron por el uso de las canoas y los arpones para conseguir alimento


